Querida Lucía,
No te lo vas a creer. Desde hace unos meses no has tenido noticias mías por una razón. La razón es la que no te vas a creer, porque que no hayas tenido noticias mías te lo crees seguro. ¡He estado jugando al rol! Al principio pensé que sería divertido, pasadas unas horas me empecé a mosquear por cuánto tardábamos en acabar, a los dos días me empezó a picar el gusanillo y hace unas horas se ha terminado el juego, exactamente 7 meses después de haber empezado. Buá, deberías verme, estoy blanquito blanquito por no haber recibido luz solar en todo este tiempo y, como no comíamos más que pizzas y redbules, he adquirido una silueta bien extraña, como una pera con patas, pero con el rabito más redondo y peludo.
Yo no las tenía todas conmigo con respecto a lo del rol, pensaba que era una cosa de críos, pero nada de eso, amiga, es algo superguay. Lo primero era hacerse un nombre que acojonara, así que opté por White-Colebrook, que suena como enrevesado y amenazador. Los compañeros de juego, unos amigos del bufete, se nombraron Hazen-Williams, Blasius ConLaF y la chica, Darcy-Weissbach. Ha sido fantástico. A los dos meses de juego se tuvo que retirar Blasius ConLaF, porque se había cogido una armadura de mierda que para qué las prisas. Ninguna de sus muchas magias podía funcionar sin una buena defensa. Siendo tres parecería que la cosa perdiese interés pero ni mucho menos. Empezó una batalla por coseguir alianzas sibilinas que levantaba suspicacias ante cualquier movimiento. Al final me uní con Darcy-Weissbach para conseguir engañar a Hazen-Williams y que se metiera solo en la guarida del dragón Moody. ¡Qué tonto! Esto sucedió 5 meses después de empezar, así que, si lo calculas, hemos estado 2 meses Darcy-Weissbach y yo, White-Colebrook, dándonos de ostias. Ha sido fantástico. Al final se ha resuelto con un robo de poderes por parte de Darcy-Colebrook que me ha dejado sin escapatoria, pero lo que ella no sabía es que yo todavía conservaba un as bajo la manga; cuando me ha ido a atacar con todo su arsenal le he tirado el as en toda la cara y la he matado. No te puedes hacer idea de cómo he disfrutado ese momento.
Ahora acabo de llegar a mi piso. Me había dejado una lavadora de color sin tender así que mañana saldré a la calle a echar esta carta al buzón, o bien como un jipi, o bien como un churrero. Y poco más, supongo que me habrán despedido del bufete, por lo que si te enteras de algún trabajillo no dudes en decírmelo, que me vendrá muy bien. Ay, señor, qué divertido es el rol. Bueno, voy a regar un poco las plantas y a dormir. Ahora que lo pienso, igual la carta la echo pasado mañana, que tengo que recuperar el sueño.
Un beso, Lucía. Y dale un abrazo a Germán, aunque seguro que no se lo merece.
Hasta pronto.