Mi experiencia de ayer

25 Octubre, 2007 - 7 Responses

Querido Conrado:

 Aquí estoy, al otro lado de la cortina de fluctuación de bajo contraste, como la llaman aquí. Desde luego es un lugar de lo más entretenido, está muy bien montado y todo muy limpio.

La cola se hizo un poco larga, pero me entretuve hablando con la gente de mi alrededor. Cuando se enteraban de que era mi primera vez, me decían “le va a encantar, señora”, “ya verá, señora”, y cosas así. Según avanzaba la cola, cada vez que miraba a los lados alguien devolvía mi mirada con una sonrisa y un gesto de cabeza como diciendo “ya verá, le encantará”, como si fuera responsabilidad suya que me gustara. Según se acercaba el momento fui notando que crecía una especie de presión en la gente, y que empezaban a preocuparse por si el fenómeno no estaba a la altura de las expectativas que me estaban prometiendo. Justo cuando me iba a tocar a mí y la tensión se hizo más evidente se me acercó un chico de unos 11 años y medio y me dijo: “Señora, ya no soporto la presión. Esto no lo he inventado yo, y a lo mejor no le gusta tanto”.

Pero sí que me gustó. Cuando estás en frente de la cortina, lo primero que se te ocurre hacer es meter la mano muy despacio, observando cómo desaparece al otro lado. Después la sacas de nuevo y te la miras, como pensando “¿siempre he tenido esta mano?, ¿era así?”. Lo más curioso del fenómeno es que te da la oportunidad de ver las manos de la gente que está haciendo lo mismo desde el otro lado. De vez en cuando es divertido agarrar una de esas manos y pegarle un buen susto imitando el sonido de algún monstruo espacial, o darle un golpecillo reprendedor y decir “¡esa mano, Mariano!”.

Lo primero que te encuentras al cruzar es un grupo de estudiantes agobiados por algún examen, y que han cruzado la cortina para ganar un día más (he de decir que del lado que yo he cruzado, se retrocede un día). Uno de los estudiantes me lo ha explicado: “El problema es que aquí, en Kamchatka, lo de dejar todo para el último día cobra un significado aún más literal. Así no hay manera de madurar”.

Como comprenderás, la mayor parte de la gente que cruza la cortina lo hace para repetir el día de su cumpleaños y poder celebrarlo con la gente del trabajo y con los de la Facultad. Por su parte, los que cruzan en sentido inverso (avanzando un día) suelen ser solteros que odian los domingos y hombres del tiempo.

En fin, todas mis impresiones las voy recopilando minuciosamente en mi cuaderno de notas. Quizás me tome unos días de descanso y aproveche para pasar a verte. Lo digo porque cuando vuelva al otro lado de la cortina habré perdido ya el avión de regreso a Malta. Cómo pasa el tiempo.

Bueno, tú cuidate mucho y saluda a Madrid de mi parte.

Lucía.

Rutina sin inquina

11 Octubre, 2007 - 4 Responses

Querida Lucía,

Ya estoy en Madrid. Ha sido un viaje precioso sobrevolar el océano Atlántico de nuevo. El piloto era esquimal y nos ha dicho que él era capaz de diferenciar cinco tipos de azul. Los pasajeros hemos estado muy entretenidos intentando sacar los cinco azules pero nos hemos quedado en cuatro. Menudos son estos esquimales.

La rutina del bufete va según lo esperado. El síndrome postvacacional está en pleno apogeo. Es una gozada. Mañana comienzo un juicio en el que llevo trabajando desde hace unos días. Por lo visto, la señora Clarkminster-Pickhampton, mi defendida, ha sido denunciada por una veintena de vecinos de su urbanización en Getafe. El representante de los denunciantes, el señor Flintslord-Fennembrought, vecino puerta-con-puerta de la señora Clarkminster-Pickhampton, sostiene que ésta hacina búlgaros en el sótano de su casa y que pone la televisión altísima. Con el tema de los búlgaros le he recomendado que pacte, porque ahora mismo estoy en su casa y efectivamente tiene un montón de ellos. Sin embargo, con la denuncia por el volumen de la televisión vamos a ir a juicio. Y vamos a ganar.

Como te contaba, la reincorporación al trabajo está siendo agotadora. Desde que llegué a Madrid el teléfono no ha parado de sonar (mañana me ha dicho el técnico que se pasará a echarle un vistazo), y encima se me ha estropeado la moto y tengo que coger 3 taxis para llegar a la oficina, que está lejísimos. Lo único positivo que le saco al final de las vacaciones es que ahora igual tengo la oportunidad de verte por fin.

Me despido ya, que la señora Clarkminster-Pickhampton ha subido ya de dar de comer a los búlgaros.

Un fuerte abrazo.

Conrado.

de Malta a Kamchatka

27 Septiembre, 2007 - 3 Responses

Querido Conrado:

Antes de nada quiero señalar que aquí ha hecho mucha ilusión que dijeras que ”no sabías exactamente dónde estaba Malta”. Le he enseñado tu carta a todos mis vecinos, y me han mirado con mucho orgullo y me han dado golpecitos en la espalda. 

Ya te comenté en mi última misiva el revuelo causado por las curiosas contradicciones de la hora, y el movimiento que se ha generado en todo el país. La guinda del pastel, sin embargo, ha llegado con el debate que te voy a comentar a continuación:

El caso es que, como tú bien sabes, si viajamos hacia el este a partir del meridiano de Greenwich se va sumando cada vez una hora más, y si viajamos hacia el oeste se va restando una hora, de manera que en el punto del globo terráqueo opuesto a Greenwich nos encontramos con que, por una lado se han ido sumando 12 horas y por el otro se han ido restando 12 horas. Es decir: que en las antípodas de Greenwich existen dos regiones con la misma hora, sólo que en una es un día antes y en otra un día después.

Esto ha generado un revuelo sin precedentes en Malta, y me han designado precisamente a mí para viajar un fin de semana a Kamchatka (se ha calculado que es aquí donde se sitúa el epicentro del extraño acontecimiento) para documentarme sobre el suceso.

La razón de que sea yo la encargada de viajar es muy sencilla: el país se quiere guardar las espaldas por si se realiza un descubrimiento a escala mundial. En ese caso siempre podrían alegar que soy española y negarían cualquier relación conmigo.

Así que aquí estoy, en Kamchatka, pasando un fin de semana lleno de incertidumbre. Para empezar, te diré que el vuelo “Malta a Kamchatka” ha sido un tanto desconcertante. La gente hablaba de un modo muy extraño, utilizando frases como:

- “¿Las garrapatas van a las granjas?”
- “Para nada”.
- “Calla, calla, carcamal…”
- “Ana, saca la sal para las patatas, anda”.

Yo no entendía nada y me limitaba a observar, pensando para mis adentros: “vaya, vaya…”

Una vez hemos bajado del avión todo ha vuelto repentinamente a la normalidad.

 La Plaza Mayor de Kamchatka es imponente. En el centro hay un monumento grandioso. Es la estatua de 3 cañones, 4 jinetes a caballo y 2 soldados a pie. El guía nos ha contado que es el monumento más importante de todo Asia, ya que en el resto de capitales asiáticas sólo cuentan en su Plaza Mayor con un solitario y miserable soldado de infantería, excepto en las ciudades fronterizas con Europa, África e Indonesia.

 Tal y como sospeché, en el lugar exacto donde se produce el extraño suceso horario hay un telón misterioso que asciende hasta el cielo, formado como por vapores o alguna especie de líquido inmune a la gravedad. Obviamente es verde. Ahora mismo estoy en la cola para atravesarlo. Como es fin de semana, está hasta los topes de turistas. Te escribiré desde el otro lado.

 Un beso. Lucía.

Perú es un país de Música Ligera

9 Septiembre, 2007 - 6 Responses

Mi muy querida Lucía,

Me ha hecho mucha gracia imaginarte con tanta notoriedad en ese pequeño gran país. Sabiendo ya sus características huidizas en cuanto al reconocimiento internacional espero que no tengas problemas si tus indagaciones acerca del tiempo (el que todo lo cura) alcanzan repercusiones científicas mundiales. Siempre podrán alegar que no eres maltesa ni estudiaste allí, pero a la UCF no le va a gustar ni tantito así.

Aquí, sin embargo, el tiempo (el que acaba dando la razón y poniendo a cada cual en su sitio) parece que se detenga con tanto placer visual, gastronómico y, por qué no repetirlo, visual. Cada día está siendo una aventura para mí. Hace 3 días, sin ir más lejos, hice un viaje en globo aerostático por los Andes. ¿Sabes por qué se les llama “globos aerostáticos”? Porque vistos desde lejos, si te fijas en su forma, recuerdan claramente a los globos. Lo de “aerostáticos” ya no lo sé.

Perú está siendo un viaje muy enriquecedor para mí. Si bien no a nivel económico, sí que lo está siendo en el plano cultural. Ya toco la flauta con una soltura inimaginable. A lo que no termino de adaptarme es al estilo musical, pues aquí son más amantes de la Música Ligera. Comprometido, como sabes que soy, en causas de rizosférica altura, he decidido abrir una academia musical con proyección de conservatorio. Mi misión es hacer de Perú un intachable candidato a ganar Eurovisión algún día. Aprovechar sus inefables cualidades para la Música Ligera y enderezar su gusto hacia fines de más calado. Como todavía no se ha apuntado ningún alumno tengo mucho tiempo libre y aprovecho para buscar a la persona que se encargue de llevar la academia cuando yo me vaya. Está siendo muy difícil porque todavía carezco de infraestructura y el proyecto, sin nada físico que lo avale, no se vende bien.

Ya tengo mi vuelo de vuelta a la península. Si todo sale como espero, en cuatro días estaré en Madrid dispuesto a incorporarme al trabajo. El retorno a la rutina del bufete se me va a hacer duro, pero la verdad es que me apetece mucho poder decirle a la gente que sufro síndrome postvacacional; como cuando ves que te ha tocado desembarcar por la T4 y te alegras porque sabes que tendrás que esperar 3 minutos más de lo normal y así te puedes quejar a gusto. Llegaré a la T4 a eso de las 9 de la noche, aunque a saber.

Como todavía no sé dónde está Malta voy a poner muchos sellos.

Un beso muy grande, Lucía.

Conrado.

Incongruencias del tiempo

4 Septiembre, 2007 - One Response

Querido Conrado:

Ante todo te pido disculpas por no haber escrito antes, pero he estado realmente atareada aquí en Malta. Mi libro va estupendamente, y otra serie de hechos inesperados me han tenido muy ocupada en los últimos días.

Antes de nada, es preciso que te hable de Todos. Todos es un amigo que he conocido aquí en Malta, que me acompaña a todas partes y con quien estoy entablando una gran amistad. Sé que se llama así (Todos) porque la primera semana que estuve aquí fue su cumpleaños, y escuché su nombre mientras la gente le cantaba ”cumpleaños feliz”.

El caso es que un día estuve discutiendo con Todos acerca de las incongruencias del tiempo (no me refiero al clima, sino al otro “tiempo”, el que todo lo cura), y finalmente el debate ha trascendido a nivel nacional, de modo que me he visto inmersa en entrevistas, programas de televisión y todo eso.

La discusión comenzó planteándonos por qué a las “doce de la mañana” es mediodía y quedan unas pocas horas para comer, mientras que a la “una de la mañana” ya es de noche y ha quedado atrás la cena. Este debate semántico interesó mucho a los relojeros de la zona, que se preguntaron si tal vez era un error suyo. La sutilidad de la cuestión ha provocado que el país entero haya puesto todo su empeño en detectar el minuto preciso en que ocurre este extraño salto en el tiempo (el que todo lo cura). Por ejemplo, se ha decretado por Ley que a las doce y media de la mañana sigue siendo de día, mientras que a la una menos veinticindo de la mañana es ya de noche. Como te imaginarás, ahora mismo el debate gira en torno a qué hacemos con las 12 y 33 minutos de la mañana. La solución pasa por establecer una relación entre la hora y la actividad que se está realizando. Si se está realizando una actividad digna de admiración se permite decir “me quedé hasta las doce y pico de la noche acabando el trabajo de biología molecular”, para enfatizar que te quedaste hasta tarde haciendo algo meritorio, mientras que sería correcto decir “me quedé hasta la una menos veinte de la mañana en el bar tajándome como un piojo” para enfatizar que te lo pasaste bien hasta altas horas de la noche. Si alguien dijera “me quedé hasta las doce y pico de la mañana en el bar tajándome como un piojo” daría una imagen de borracho infame e indeseable.

Por otra parte, el Sindicato de Ladrones de Casas (SLC) ha hecho público un comunicado en el que aclara que por lo general, no suelen robar ninguna casa más allá de las 6 de la mañana, ya que al salir se encuentran con frecuencia con algún panadero que comienza su jornada o con gente trajeada esperando el primer autobús que les lleve al trabajo, lo cual hace que ellos (los ladrones) sientan una profunda vergüenza por su profesión, y apenas se atreven a responder el saludo de panaderos y ejecutivos con un tímido “Buenos días, que haya buen servicio” con la cabeza agachada y sujetando la televisión con las manos. “En cambio - afirman los ladrones - a las 3 de la mañana uno se encuentra con gente cuyo comportamiento y estado de embriaguez no te avergüenza en absoluto, y normalmente acabamos gritándoles y recriminándoles con afirmaciones como ¡buscaos un trabajo, ¿no os da vergüenza?!” y cosas así, mientras sujetan la televisión con las manos.

De esta manera se ha acordado que todas las actividades indecorosas y delictivas pueden tener lugar entre la una menos veintisiete de la mañana y las cinco de la mañana. Por el contrario, a las seis de la mañana toda persona que se encuentre en la calle ha de estar realizando un acto socialmente ejemplar. El intervalo que va desde las cinco hasta las seis de la mañana será de transición, para que vuelvan a su casa los del turno indecoroso y los del turno socialmente ejemplar se vayan vistiendo.

Después de tantos días tengo mucho que contarte, así que espero escribirte pronto.

Un beso, Lucía.

En el lindo Perú

9 Agosto, 2007 - 2 Responses

Querida Lucía,

Perdona que no te hayan llegado noticias mías desde hace tantos días, el servicio de correos peruano es muy exigente. Llevo reescrita cinco veces la misma carta, porque me la devuelven una y otra vez desde el ministerio de Cultura. Sostienen que cometo faltas de ortografía y que la carta no saldrá del país hasta que esté escrita con más rigor. Por mucho que me esfuerzo no logro detectar los errores que cometo. Tanto es así que, como puedes ver, te tengo que escribir en francés. Espero que lo comprendas. Además, de este modo, puedes refrescar tus conocimientos en la lengua de Rousseau, que seguramente tendrás algo oxidados (Como no recuerdo cómo se decía “oxidado” en francés, y además no me sale otro adjetivo, te lo dejo en castellano).

Y ya que estamos hablando de lenguas, ¿qué idioma usan en Malta? Y lo que es más importante, ¿dónde está Malta? Me imagino que estará en Europa, porque si no se llamaría de otra manera, pero no logro ubicarla en el mapa. Sí que son discretos, sí.

Y hablando de mi viaje, te tengo que decir que Perú es un país extraordinario. En sus costas bucean muchísimas anchoas, los adolescentes son más altos que sus padres y los abuelos fuman en pipa. La gente aquí habla español antiguo, excepto en las montañas, donde se habla quechua, que quiere decir tienda de campaña.

Los peruanos son gente maravillosa. Nada más bajarme del avión me tocaron con un gorro de colores con orejeras, me pusieron un poncho y me dieron una flauta. Como me parecieron unos objetos curiosos decidí envolverlos para regalárselos a mis sobrinos a la vuelta. Bueno, pues cuando iba a salir del hotel, el recepcionista vino corriendo a suplirme nuevamente de gorro, poncho y flauta. Por lo visto tienes que llevar estos tres elementos si no quieres tener problemas por aquí. Haciéndome el despistado he logrado reunir suficientes souvenirs para todos.

La ciudad de Lima es muy parecida a todas las ciudades que conozco. Hay calles, edificios y peruanos. Lo mas chocante ha sido el hipódromo de Lima. En vez de caballos, allí corren una especie de ponis con rastas que escupen. Los llaman llamas pero creo que me tomaban el pelo. También he visitado la selva, un lugar donde todos los animales se comunican a gritos. Hay tantos que les cuesta mucho entenderse y tienen que levantar la voz más que en un bosque normal. Es muy estresante.

Antes de que se me termine este viaje me gustaría visitar Las Famosas Y Soberbias Islas Pacíficas Del Perú. El nombre tan largo con el que las han bautizado se debe a razones puramente comerciales. Como Ecuador tiene las islas Galápagos y Chile la isla de Pascua, Perú decidió no quedarse fuera del saco de los paises sudamericanos que dan al Pacífico con territorio insular de renombre internacional. Las famosas islas en cuestión son unos islotes donde sirven bebidas muy frías.

Bueno, me despido de ti como dicen aquí en Perú: ¡Saludos desde el otro lado del charco! No dejes de probar la cerveza de Malta, que por lo visto es deliciosa. Un abrazo muy fuerte, Lucía.

Conrado.

El L.I.R.P.P. y la U.C.F

6 Agosto, 2007 - 4 Responses

Querido Conrado:

La forma de vida de Malta me resulta cada día más fascinante. La gente de aquí luce con orgullo su falta de pretensiones de grandeza. Nadie aquí quiere destacar, nadie quiere que su vida se vea molestamente agitada por alguna hazaña o por alguna habilidad especial. La vida es tranquila y sin sobresaltos, y todos los perros son malteses.

Como ya te comenté, existe una Federación de Países Desconocidos (UCF) entre los que Malta es miembro destacado (debido a una sanción en 1997). Parece ser que existe un perverso plan que se conoce aquí con las siglas de LIRPP (Lack of Internacional Repercution Perverse Plan), con el que se pretende extender esta tranquila forma de convivencia, tan ignorada y tan poco criticada. El proyecto está siendo un éxito, y prueba de ello es que no se ha comentado nada en los medios de comunicación, a pesar de la velocidad con que se está implantando. En España la sede está en Palencia.

Existe un curioso programa nacional de captación de jóvenes talentos. Si un chiquillo destaca en algún ámbito (es un gran jugador de ajedrez, un virtuoso violinista o se ha leído 7 veces El Señor de Los Anillos y dice que le ha gustado la película), en seguida el Gobierno le concede una beca para practique en centros de alto rendimiento, con toda la estancia pagada y consultas gratis en el dentista cada semana. Después de 9 empastes y 2 ortodoncias, y de forma inexplicable, todos los niños confiesan que “tampoco les gustaba tanto lo que hacían” y comienzan provechosas carreras como consultores en empresas de prevención de riesgos por causas eólicas.

Aquí el odio a Letonia es indescriptible, debido al lamentable suceso ocurrido en Eurovisión ‘97, en el cual Letonia “premió” la canción de Malta con la máxima puntuación. Como fue la primera votación de la noche, Malta encabezó la clasificación durante 1 minuto y 43 segundos, lo cual le acarreó unos instantes de protagonismo que no fueron muy bien acogidos por los restantes miembros de la UCF. Por fortuna, el representante maltés evitó males mayores al responder hábilmente a un periodista tras su actuación:

- “¿Soñó alguna vez durante las votaciones con mantener ese primer puesto y llevarse la victoria?”

- “Quita, quita, cigüeñita”

En las imágenes, además, se veía con claridad que el cantante en cuestión tenía podrida la mitad de la boca, por lo que quedó descartado que hubiese existido intención por parte de Malta de llevar a un artista talentoso.

Me gustaría contarte muchas más cosas de aquí, pero no está permitido.

Un beso,

Lucía

Rumbo a Malta

19 Julio, 2007 - 2 Responses

Querido Conrado:

Me despido de este hermoso país que es China, que con tanto cariño me ha acogido, y te escribo prácticamente a salto de mata porque acabo de coger un avión de vuelta a Europa. Voy a pasar unos días en Malta para descansar y de paso comenzar un reportaje acerca de lugares del mundo de los cuales no sabemos nada. Me gustaría señalar que he evitado hacer el obvio juego de palabras “a salto de malta”. Aunque si te das cuenta, lo acabo de hacer ahora.

La idea de hacer un reportaje sobre Malta me venía rondando la cabeza desde que era pequeña. Siempre me he preguntado cómo se vive en un país que no tiene repercusión mundial, o por lo menos que no finge tenerla. Tengo delante de mí un papel en blanco en el que he tratado de escribir el nombre de los personajes más ilustres de la historia que nacieron en Malta. A continuación, y dada mi escasa cultura, he intentado escribir el nombre de algunos de los deportistas más insignes que hayan enarbolado la bandera de Malta. Ahora estoy buscando cantantes, y aunque me viene Eurovisión a la cabeza, no consigo recordar ninguna melodía.

Hablando en el avión con un hombre muy simpático que parece que conoce bastante la región, me ha dicho que existe una especie de Federación de Países Desconocidos (UCF) que por lo visto organizan unas fiestas de aquí te espero, y celebran casi semanalmente que el mundo les ignora montando una gran “swaf” que dura varias horas. Cuando le he preguntado qué era una “swaf” me ha respondido: “¿lo ve como les ignoran? Si se ven a lo lejos…”

Por lo visto son unos 15 países o así. No he reconocido ninguno de los nombres excepto el de Malta, claro. El simpático hombre me ha explicado que, al menos, en España conocemos Malta porque nos hincha el orgullo haberles ganado 8-1 al fútbol. Le he aclarado que fue 12-1 y me ha respondido: “¿lo ve como les hincha el orgullo? ¿qué más le dará a usted?”.

Por ahora tengo poco más que contar, pero en cuanto me adapte un poco y tenga tiempo tendrás noticias mías. Mientras tanto, mira a ver si descubre si las “limas” que se utilizan para huir de la cárcel son originarias de Lima. Seguramente te dirán que las buenas sí, pero que ahora a cualquier lima enclenque le ponen la etiqueta de “lima” o de “tavernes”. Y lo mismo con el fruto de la “lima”.

Qué recuerdos… en China, “lima” significaba “verso”.

Un abrazo de tu amiga, que te echa de menos.

Lucía

Es casi una huida

9 Julio, 2007 - 13 Responses

Querida Lucía,

La situación en Londres se ha ido complicando por momentos. Te agradezco que enviaras ese telegrama, pero parece ser, por lo visto, que este periplo es un fracaso. No he conseguido encontrar a Jack. En el trabajo me dicen que no puedo pasar, que no ha venido. En su casa puede haber luz y música, pero nunca nadie dispuesto a abrirme la puerta cuando llamo. El hecho de haber venido a ver a un viejo amigo que no se ha dignado a aparecer podía aguantarlo. Al fin y al cabo, en la amistad no existe la obligación. Pero hay algo por lo que no voy a pasar: el recepcionista sodomita del hotel y sus degenerados planes.

El mismo día que llegué al hotel, pude ver cómo el recepcionista se besaba con una mujer rubia –muy guapa, por cierto-, que terminó siendo una clienta, la cual ocupaba la habitación 211. Hace un par de días vi salir al mismo recepcionista de la habitación 212, donde se alojaban 2 mujeres –morena y pelirroja-. Analizando los hechos, teniendo en cuenta que el recepcionista le da a todo (rubias, morenas, pelirrojas…), y que yo me alojo en la 213, no hay que ser muy listo para prever la sucesión: me va a tocar a mí el siguiente.

Dadas las circunstancias he decidido dar por terminado mi viaje a Londres. De hecho te escribo desde el aeropuerto. Como todavía me quedan unos pocos días de asueto, me he tomado la libertad de irme a cualquier ciudad del mundo. Ahora te continúo escribiendo, que voy a hablar con el señor que vende los billetes. El tendero de los vuelos, como me gusta llamarle.

Ya está todo solucionado. He llegado y le he dicho: “Next flight I buy”. Le ha costado un montón entenderme así que se lo he repetido: “Next flight!, next flight!, next flight!”. Me faltaba una servilleta al cuello y unos cubiertos con los que golpear el mostrador. Curiosamente el siguiente vuelo sale rumbo a Lima. Te preguntarás por qué he escrito curiosamente, y si te digo la verdad no lo sé, Perú es un destino como otro cualquiera. No lo borro para no ensuciar más la hoja.

Te tengo que dejar, que me llaman para embarcar. Ya te contaré más cosas desde Lima. Tengo muchas ganas de llegar y comprobar si existe alguna ciudad cercana que se llame Limón para hacerle una fotografía al cartelito de los autobuses que unan ambas ciudades.

Un abrazo muy fuerte.

Conrado.

Tecnología nipona

26 Junio, 2007 - 3 Responses

Mi muy querido Conrado:

Te comento con tristeza que me sorprende mucho lo ingenuo que puedes llegar a ser a veces. He leido con atención tu última carta y todas las vicisitudes que estás sufriendo allá en Londres para contactar con Jack, y he de serte sincera: yo creo, mi buen Conrado, que Jack sabe perfectamente que estás en Londres, y que si hay una razón por la cual no te coge el teléfono y no acude a vuestras citas es que ha olvidado el nombre de tu encantadora sobrina, o de algún otro familiar, y le causa reparo no poder preguntarte por ellos en condiciones. También puede ocurrir que no encuentre la rebeca que le regalaste por Navidad, y esté esperando a que haga un día muy caluroso en Londres para tener una excusa para no llevarla puesta. Pero no te preocupes; me he adelantado a estos infortunios y me he tomado la libertad de mandarle un telegrama urgente para que vuestra situación se solucione lo más pronto posible. Reza así: “Sobrina-Merceditas. Stop. Del-Anselmo-y-la-Jacinta. Stop. Rebeca-olvidada-en-mi-coche. Stop”.

Por otra parte, ayer estuve en una exposición de tecnología absolutamente sorprendente. Tal y como me comentaste, aquí en China hacen unas calculadoras asombrosas, pequeñas y muy ligeras. Bueno, en realidad parece ser que los verdaderos expertos en tecnología son los japoneses, pero visto que los europeos no somos capaces de distinguir entre los diferentes países asiáticos (¿tú sabías que los coreanos y los vietnamitas no eran chinos?) han decidido adoptar en todos los países los tópicos que el turista de a pie espera encontrar. Ya no nos insisten tanto con eso de que “Humor Amarillo” es japonés.

Bueno, a lo que iba. Entre las cosas más sorprendentes de la muestra de tecnología me he encontrado con una máquina del tiempo capaz de trasladarte al futuro. El acabado estaba muy cuidado, y desde fuera no parecía más que una silla normal y corriente, pero te sentabas en ella y al cabo de unos instantes habías dejado atrás el presente y estabas en el futuro. Y cuanto más tiempo permanecías en la silla, más se notaba el efecto. Ahora están centrando todos sus esfuerzos en intentar que la silla te traslade al futuro más rápido de lo que tardarías en llegar fuera de ella, pero los cimientos de esta revolución desde luego están ya asentados (nunca mejor dicho).

Espero que estas líneas te reconforten y tu situación con Jack se haya solventado. De todas maneras no dejes de disfrutar de Londres. Creo que hacen unos transistores y un arroz maravillosos.

Muchos besos,

Lucía.